viernes, 26 de abril de 2013

Juro. (o poesía bastante de manual)

Juro que la vi esperar en los balcones
sin saber bien que buscaba
escondia en su mirada la ilusion
de que sea lo que sea ya llegaba
con el miedo de desconocer que es lo que habia
esperando el final con esperanza

Juro que la vi caminar por las calles
mirando alrededor con añoranza
dirigiéndose a un lugar que no sabía
siguiendo la intuición que la llevaba

Juro que la vi escribir en su cuaderno
garabatos que no tenían sentido
Sabiendo que entre ellos escondía
de todas sus preguntas la respuesta
y encriptando entre ellos emociones
que ni ella supo bien si experimentaba

Juro que la vi mirarme al verla
y sin notarlo sonreirme de costado
me guiñó complice al ver que ya entendía
que no era otra que yo misma plasmada
en la pupila que el espejo reflejaba



jueves, 25 de abril de 2013

Exteriorizando

Al alba acariciaré el pasto, que no es pasto sino tú.
Sentiré el rocío arremeter contra mi piel mientras yaciente en una loma vea los astros tiritar sobre mi cabeza.
La paz del momento.
Soy hija del viento y huérfana de tierra.
Yo no soy yo sino quien tú quieres que sea
Soy arcilla para el autor y notas sueltas para aquel que de mí pueda parir una sonata.
Poeta de mis propias pasiones, los ojos se cambian de órbitas para entrar al trance.
Soy una de las hijas de júpiter esperando para exhalar inspiración,
soy la que destruye rutinas y paredes de prisiones espirituales.
Soy la que verá por sobre todo tu aura.
Al atardecer voy con las violaceas brisas buscando acariciar las paredes de las viejas catedrales.
Quizas sorprendido me recuerdes en la tarde, cuando al oeste se esconden las ilusiones.

Disfraz

Trastabillo y me piso la cola del vestido
este antifaz que cubre mis piedras preciosas
tapa las lagrimas, tapa las ojeras, tapa la verdad
y yo me escondo bajo las luces oscuras de la disco
miro para abajo, consciente de lo que va a pasar

estamos rodeados de mascaras, disfraces y antifaces
comunicados sin ver como son las cosas creemos en una pantalla
que linda que es la vida cuando estamos en la ignorancia
cuando tan poco importa y tan poco tiene sentido.

Dentro de la inhóspita ignorancia nos manejan,
nos movemos sin saber a donde vamos, en quien confiamos
todos son buenos, nadie nos desea mal, somos apreciados y hermosos
(en la ignorancia las mentiras mas crueles pasan desapercibidas)
sadismo lúdico de placeres falsos.

Sin embargo, a veces me gustaría poder disfrazarme

viernes, 12 de abril de 2013

A un amigo

Preguntaste por qué ya no escribía
no supe contestar otra cosa que no fuera "soy feliz"
Feliz... 
Feliz no me salían las palabras, creía que no estaban en mi mente
mis dedos, mi lengua eran un desierto de vocablos
las tenía ahogadas, encerradas, evitando que salieran
¿Será que tenía miedo de lo que dirían al fluir?
Y un pequeño cambio, solo uno
libera a las prisioneras desencadenando la cascada,
llegan frases, metáforas, excusas, sinónimos.
Recuerdo A, me inspira B, escribo C.
De repente, me veo interrumpida. La musa se escapa
resuelvo la causa y me centro de nuevo en las letras.
Analizo, Soy feliz. Sin embargo aqui estoy, escribiendo.
Entonces no era eso...
Preguntaste por qué ya no escribía
y honestamente si lo pienso,
no puedo aun darte la respuesta. 
 

Entendiendo a Neruda

Te vas con esas piernas largas
que esconden secretos que de mi ya conoces.
Le hablarás con sapiencia de aquellos temas en los que yo te he ilustrado
y jugarás a vivir lo que conmigo viviste.
Yo jugaré mis cartas.
Seguiré mi ruta buscando esquivar los baches,
me instruiré en lo necesario para cultivar mi persona.
Conoceré -tal vez- un compañero de aventuras
o simplemente un amante para las noches de frío.
Te enredarás en sabanas ajenas
y tal vez te surjan nuevas inquietudes -acordes a tu nueva vida-
Olvidarás a Neruda a Quiroga a Alfonsina, 
te inclinarás al mundo de las banalidades burdas, 
conformándote con ese cuerpo que no vuela
Volveré a conocerme, 
retomaré las riendas del caballo que dejaste desbocado
y me elevare sobre la superficie observando desde lejos
tal vez desde la distancia se disipe la bruma que hoy enceguece mi psique
Vamos mutando, cambiando, ambos
finalmente comprendo que quiso decir el Chileno al escribir el XX
"Nosotros los de entonces, ya no somos los mismos"

 
 

jueves, 11 de abril de 2013

La vuelta de la hoja

Una vez cada tanto se termina la hoja y puedo empezar de cero
con la chance de reescribir la historia.
Pero no sucede en placido silencio
sino que exalta cada célula y da inicio a la guerrilla
tornándome sanguínea, combativa, feroz
llenándome de furia y energía que no cesa
llevándome a niveles de éxtasis ilimitado.
El "ello" abre la jaula y hace de las suyas
picardías y juegos para decir lo prohibido,
es la pierna que muestra el porta ligas
es la mordida de labios de deseo.
Y se caen las mascaras, desaparecen los secretos
y sale Minerva desde la matriz preparándose para la guerra,
siento entonces la femineidad insurrecta brotar de cada poro.
Sensualidad a flor de piel y deseo de roce.
Sentir las manos en los muslos deslizarse,
abrir las compuertas a la lujuria.
Sabanas que envuelven los brazos
que a su vez se aferran al colchón.
El gemido en fa mayor que acompaña 
el rock de fondo del encuentro.
Llega así el momento del Allegro en el Invierno de Vivaldi
el punto culmine
el fin del arrebato
y al acabar el delirio:
la paz,
la relajación,
y el apacible murmullo que permite dar vuelta la hoja y seguir escribiendo.





viernes, 5 de abril de 2013

Con los pies en la tierra.

Cosas simples de la vida.
Los pies en la tierra,
vista fija al cielo.
Para calmar un alma en pena:
el aroma a pasto, la humedad del suelo.
Reconectarse con el ambiente buscando algo,
buscar algo para reconectarse.
Sahumerios de vainilla, almohadones de pluma,
horizontal en el suelo, piensa la jugada:
Si donde hay logica no hay pasion,
y donde hay impulso hay error
¿cómo actuar?
El agua corre y acompaña el pensamiento,
un poco de bossa decora el ambiente.
espera que llegue quien calme las ansias
mientras tanto juega al tateti con los azulejos.
Cosas simples de la vida,
disfrutar del silencio,
cantarle al cerebro
para dormir
y tal vez volver a soñar
con los pies en la tierra.

Desnuda y Con Sombrilla - Silvio Rodriguez.

Tú sentada en una silla
yo de pie con expresión de lord
tu desnuda y con sombrilla
yo vestido pero con calor.

Tú con uñas y con dientes
mirándome de frente
con brillo de matar.
Yo retrocediendo un poco
llenándome de un loco
deseo de sangrar.

Tú besando tus rodillas
yo discreto pero sin rubor
tú creando maravillas
yo soñándome esquimal sin sol.

Tú con un ritmo tan lento
buscando un alimento
frotado con alcohol.
Yo de pronto ensimismado
mirándote alelado
colmada de licor.

Tú ardiente y sin capilla
yo quitándome el sombrero alón
tú dispuesta la vajilla
yo al filo de mi pantalón.

Yo a punto del delirio
extraigo un solo cirio
que poso ante tu flor.
Tú susurrando un misterio
de un no sé qué venéreo
me das un protector.

Tu me quieres Blanca - Alfonsina Storni

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
-Dios te lo perdone-,
me pretendes casta
-Dios te lo perdone-,
¡me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:
       
Habla con los pájaros
y llévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

Tenías miedo de mi carne mortal y en ella buscabas

"Tenías miedo de mi carne mortal y en ella buscabas
el alma inmortal. Para encontrarla, a palabras duras,
me abrías grandes heridas.
Entonces te inclinabas sobre ellas y aspirabas,
terrible, el olor de mi sangre."


Alfonsina Storni 

jueves, 4 de abril de 2013

Y de pronto, volver.

Pasar de X a Y, 
de ayer a mañana
creciendo aniñada, dejando todo atrás.
Pasar de una historia a otra mas nueva,
adentrarse a aquel bosque del que quise escapar.
Revolucionar la vida,
cambiar las pautas
dar vuelta la hoja y escribir de nuevo
o arrancar la hoja y dejar todo atrás.
Caminar por el campo, los pies en la tierra
los pies en el agua, el cuerpo en el mar.
Irrumpir en las casas, ponerse a bailar,
escuchar en silencio como resuena el eco
de los pasos secos en el salon.
Ver que las miradas sordas, los labios ciegos
y los oídos mudos se tornan a vos.
Inquisidora la gente se ubica
en ronda y se indigna de la libertad
y mientras murmuran y los ojos elevan
correr entre todos dejando el lugar.
Y al llegar al refugio analizar los estragos
que dejó la rebeldía en la última acción,
reirse de la gente que nada entendía
y entender que la que nada sabía era yo.